Noche de San Juan en Les
Hèstes Der Huec del Pirineo
Fiesta del Fuego
La plaza del Haro de Les:
Bien Cultural de Interés Nacional, en la categoría de Lugar Histórico.
La Festa de l’Haro, conmemorativa de los solsticios y heredera de los rituales más ancestrales que marcan la relación entre el hombre y la naturaleza, es la fiesta más representativa de
Desde tiempos ancestrales, cuando llegaba el solsticio de verano, se celebraban en el Pirineo cuatro ritos muy extendidos: el del fuego purificador a través de los haros i de las halhes; el de tomar el rocío, el agua de esta noche, especial por sus virtudes milagrosas; el de recoger las plantas que han recibido el rocío y que adquieren también propiedades curativas, y el de jugar al escondite, en una noche en que la mujer se igualaba al hombre y lo tenía todo permitido.
El rito del fuego, que tiene sus inicios en la ceremonia pagana que se realizaba en honor al Dios Sol, -denominado Abelio en la Val d’Aran con el tiempo se incorporó a la tradición cristiana y en algunas localidades se ha mantenido hasta nuestros días. Consiste en la quema de las fallas durante la noche más corta del año y con el fuego se escenifica este cambio de ciclo en el año solar, cuando comienza el declive del día.
Con este rito se perseguía la purificación, la quema de los malos espíritus –que en la Val d’Aran llamamos “erulets”- y de todo aquello que trae la desgracia y la enfermedad a humanos y animales. A continuación se llevaba una parte del carbón y las cenizas a las casas y a las cuadras para evitarles el mal, y otra parte a los huertos y campos para pedir buena cosecha.
‘Shasclada, crema y quilha’ son tres de los momentos más representativos del pueblo:
- Era shasclada der Haro: En mayo, se elige un abeto para llevar hasta la Plaza der Haro. Durante el trayecto, el vino, la coca y las densas aranesas ayudan a soportar el peso del árbol. Una vez en la Plaza, comienza la ‘shascalda’: el tronco se parte con cuñas de haya para que se seque bien.
- Era crema der Haro: Durante la verbena de San Juan, una procesión con la imagen del santo llega a la plaza donde está plantado el tronco del año anterior. Una vez bendito, se enciende una antorcha y comienzan la música y los bailes tradicionales araneses. A continuación, comienzan las ‘halhes’: trozos de corteza de cerezo enhebrados en el extremo de un alambre que los portadores hacen ondear sobre sus cabezas. Se reparte ‘vin caud’ (vino caliente) y coca para todos. La tradición dice que las cenizas del Haro espantan las enfermedades y los malos espíritus, por eso la gente las recoge para proteger las casas y los prados.
- Era quilha der Haro: El nuevo Haro se planta el día de San Pedro. Después, se inicia la ‘quilla de l’Haro’, todos pueden participar tirando de las cuerdas para levantarlo. Una vez erguido, alguien sube hasta arriba para depositar la ofrenda: una corona y una cruz de flores.
La Fiesta Mayor se celebra en julio, comienza el día de la crema y termina el de la quilha.
El día 23 de junio, el pueblo de Les. Valle de Aran, celebra una fiesta muy particular alrededor del fuego, y que es el punto de partida de sus fiestas patronales de San Juan, quemando un tronco de abeto de unos 10 metros de altura que se denomina Haro.
Cuando la procesión llega a la plaza, el cura bendice el Haro y prende fuego. Este, que previamente ha sido rociado con gasolina, enseguida se enciende, con los correspondientes aplausos y alegría del público asistente y al compás, otra vez, de la música tradicional.
Alrededor de toda la plaza se han dispuesto unas grandes ollas donde se hace el "vin caud", vino caliente hecho con vino, azúcar, ron y fruta que se ofrece a todo el mundo con un poco de coca.
Texto: Manuela Ané
Imatges: Ayuntamiento de Las, Jusèp Boya i Bernat Ferrer, Toñy Castillo













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